Augusto Gregori (1944, Ciudad de Salto, Uruguay) reside desde 1985 en la ciudad de Montevideo. Especializado en modelismo naval, fue dirigente cooperativista en Salto hasta 1969, año en que sufrió la reclusión como preso político de la dictadura militar uruguaya hasta 1985.
Ajeno a la profesión marinera, Augusto Gregori se vio, sin embargo, atrapado por el delicioso oficio del modelismo naval, sin duda influenciado desde su niñez por la convivencia con la cotidianeidad y los quehaceres de los antiguos astilleros del Río Uruguay.
Su inclinación hacia el modelismo naval se perfeccionó durante los años de reclusión, cuando a pesar de las limitaciones de material y herramientas, logró desarrollar técnicas que le permitieron sortear las carencias generadas por las precariedades del encierro forzoso. Los trabajos artesanales realizados por aquellos días son únicos y han sido adquiridos o regalados a lo largo y ancho del mundo.
Los materiales utilizados incluyen diversos tipos de maderas, amoldadas mediante una técnica única, que permite darle la forma que el modelo naval requiera. Incluso, el uso de mondadientes en el armado de los modelos, ha sido una técnica desarrollada por Augusto Gregori con refinada minuciosidad y terminación, al punto de lograr el entusiasta reconocimiento de sus pares tanto en el ámbito nacional como en diversas partes del mundo.
Al mismo tiempo, profundizó en nuevas técnicas de armado y se especializó en modelos de embarcaciones realizadas enteramente a mano, con notable precisión de escala y elaboraciones de óptima factura artesanal.
Socio de la Asociación Uruguaya de Artesanos, Gregori es fundador del legendario Mercado de los Artesanos de la Ciudad Vieja de Montevideo, precursor y base de los mercados de artesanos actuales en el Río de la Plata.